El sensor de forma 3D detecta errores de forma en piezas rígidas sin contacto. El modelo de referencia se calcula directamente a partir de los datos de diseño. El sensor puede utilizarse, por ejemplo, en la producción de piezas moldeadas por inyección para detectar errores de fabricación.
Las probetas caen libremente a través de hasta cuatro segmentos de medición, cada uno con dos cámaras. En cada segmento se determina la pose 3D exacta de la probeta en un momento adecuado. Las desviaciones entre las siluetas captadas desde las distintas perspectivas y el modelo de referencia se consolidan para que los volúmenes incorrectos no se contabilicen varias veces.
La resolución y la velocidad de medición pueden personalizarse variando la cámara, la óptica y la tecnología informática sin cambiar el software.